NO SIENTO LAS PIERNAS

viernes, 10 de noviembre de 2017

GRAN VUELTA AL VALLE DEL GENAL -RELEVOS (4-5/11/2017)

Este año participé en la UltraValle del Genal en la modalidad relevos, fue el sábado 4 de noviembre, el fin de semana anterior mis compañeros del prestigioso club NO SIENTO LAS PIERNAS habían participado en el Trail Valle del Genal.
El primer tramo de la carrera con bastante lluvia lo hizo mi compañera Nadine y el segundo tramo Fina a quien no le tocó lluvia pero sí unas cuantas horas de oscuridad nocturna. Para mí fue un día de nervios, de mucha intranquilidad, imposible relajarse durante el día a la espera de ponerme las zapatillas y empezar a atravesar este maravilloso Valle del Genal del que estoy tan enamorada. Mi tramo era el tercero, inevitable la noche a la que tanto temía, mis miedos eran muchos, la soledad de la noche, los animales(tal vez asustados o tal vez agresivos…), la posible lluvia, la niebla, la falta de balizas… todos estos eran mis temores, que eran muchos desde luego. A las diez y media de la noche llegó a Cartajima Fina, aquí empezaba mi andadura por el Valle, me pasó el chip y salimos, y digo salimos porque milagrosamente otro corredor se ofreció a acompañarme durante la carrera, José, que hacía su primer Trail.

Comenzamos corriendo desde Cartajima hasta el río, comenzamos a subir y al llegar a "Los Riscos" la carrera se frenó súbitamente, no podíamos caminar sin caernos, el barro, el fango, la lluvia,las piedras … la zona era impracticable y de la zona de las cuerdas no quiero ni acordarme… tardamos casi tres horas en llegar a Júzcar. A partir de ahí… fue una gran noche, disfruté muchísimo en el recorrido, sentí esa felicidad que sentimos los que adoramos la montaña, recorrer cada cuesta, cada bajada, cada pueblo (el recibimiento que me hicieron en el avituallamiento de Faraján fue increíble), nos contábamos historias, hablábamos con los pocos corredores que encontrábamos en el camino, y amanecía ya llegando a Benadalid que era el punto en el que me reunía con mis otras dos compañeras y con las que hice los últimos diez kilómetros hasta la meta en Algatocín,completando así mi tramo de unos 50 km.

Debo destacar que la organización fue de diez, que el balizamiento fue de veinte, y sobre todo el cariño con el que nos trataron en todos los avituallamientos, como cada pueblo se volcaba en ayudar y consolar muchas veces a los corredores y corredoras de la Ultra individual con sus 130 km, la labor tan importante que en los pueblos hacen los voluntarios , como se implican desinteresadamente altruistamente, pasando noches sin dormir y acudiendo allí donde se les necesite, sea donde sea. Lo mejor de todo como siempre las personas como el grupo con el que iba Benjamín de Benalauría, un grupo que se formó espontáneamente y que se acompañaron y ayudaron toda la noche a pesar de ser perfectos desconocidos(que a mí me sigue pareciendo que es la esencia de estas carreras , esa solidaridad, esa humanidad, ese sentimiento y espíritu de compañerismo tan fuerte que perdura en nuestras memorias tan intensamente a pesar de haber durado tan sólo unas pocas horas...y como no...ese precioso paisaje lleno de sendas, colores, olores, sonidos, texturas que tanto nos apasiona a los montañeros y montañeras.

Gracias a todos los que nos animaron, nos cuidaron, nos mimaron y en especial a José que fue un gran compañero de caminos.

1 comentario:

Aguerrida dijo...

Una buena hazaña Carmen, bonita experiencia. Saboreando y disfrutando de la montaña, aún con sus adversidades. Enhorabuena!